¿Storytelling o storydoing? Estrategias de las marcas frente al Coronavirus

Las nuevas formas de consumo que ha provocado la crisis del Coronavirus han hecho que las marcas tengan que adaptar en un tiempo récord sus mensajes y objetivos a corto plazo. En este escenario, en el que clientes y empresas se han enfrentado a múltiples cambios, se ha mantenido el uso de algunas estrategias de comunicación y marketing y ha abierto más el camino hacia otras prácticas.

En los últimos años, las empresas habían dirigido sus esfuerzos a  contar historias, o lo que en el ámbito de la publicidad se conoce como storytelling, para atraer la atención de sus clientes.

En este sentido, como apuntan algunos expertos,  las campañas más exitosas se centraban en narran historias con subidas y bajadas, en las que los protagonistas eran personas de carne y hueso, que tenían problemas que les hacían madurar y aprender. Es decir, se trata de una estrategia de marketing de contenidos en el que las empresas apelan a los sentimientos del público.

En este contexto crítico, la mayoría de marcas han optado por adaptar su mensaje a las circunstancias, apuntalando las prácticas que son positivas y mostrando mensajes esperanzadores a la población.

Storytelling

Ikea, con su campaña “Tu casa te está esperando” ha querido apelar a los sentimientos del público haciendo protagonistas a sus casas y recordándoles todo lo que pueden hacer dentro de ellas. Así, se trata de un ejemplo claro de storytelling.

 

Del mismo modo, compañías como Movistar han resaltado la importancia de su actividad –las telecomunicaciones–, con un sencillo spot en el que se acerca al público utilizando nombres reales de sus clientes y bajo el claim #SeguimosConectados. En este aspecto, Movistar resalta la importancia de estar conectado hoy en día con este emotivo mensaje: “Cuando estamos conectados somos capaces de hacer cosas increíbles”.

Storydoing

Pero como decíamos, algunas otras organizaciones han optado por transmitir su mensaje a través de nuevas vías del marketing de contenidos. Es por ello que irrumpe con más fuerza que nunca la técnica de storydoing.

Es decir, el storydoing tiene el objetivo de ir más allá; no se trata de crear una historia emotiva, sino de vivirla y ser el protagonista; las palabras se convierten en acción. Esta estrategia involucra al cliente comprometiéndose con sus necesidades, deseos y miedos reales.

La empresa y el cliente se intercambian los papeles y es él quien se convierte en el héroe que permite que las historias sean reales y se puedan contar.

Ambar, en su nueva campaña “Todo lo bueno acaba en bar”, rinde un homenaje  a los establecimientos hosteleros y demuestra la importancia de este sector en la vida de las personas. En este caso, la marca zaragozana aparta el foco del producto que comercializa –la cerveza– para cederle al testigo a los bares.

 

Por otro lado, Mapfre reconoce el esfuerzo de todos aquellos ciudadanos que cumplen con la obligación de quedarse en casa, por ello, con su campaña “En Mapfre, más unidos que nunca” reconoce como “héroes” a todos aquellos que hacen posible frenar la pandemia.

 

Las decisiones y acciones que las organizaciones pongan en marcha durante esta época marcarán su posición futura. Los consumidores recordarán quiénes prestaron su ayuda o facilitaron la gestión de la crisis del Coronavirus; quienes donaron materiales para los que lo necesitaban o quienes cambiaron su producción habitual en aras del bien social. Por eso, solo aquellos que han entendido las nuevas formas de relacionarnos se mantendrán en primera fila cuando recobremos la “nueva normalidad”.

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