Publicidad offline y online. ¿Cuáles son sus puntos fuertes?

La transformación digital del mundo no se ha quedado atrás en el sector publicitario, hasta el punto de que Facebook y Google se han convertido en una especie de agencias de publicidad.

Google Adwords (engloba la publicidad en Youtube), Twitter Ads y Facebook Ads (incluye también los anuncios de Instagram) son herramientas imprescindibles a la hora de llevar a cabo una campaña publicitaria.

No obstante, no hay que olvidar el gran abanico de posibilidades que ofrece la publicidad offline. Desde anuncios en medios de comunicación convencionales (tele, radio o prensa) hasta publicidad exterior (autobuses, vallas, marquesinas, folletos…) pasando por realización de eventos. Los dos tipos de publicidad pueden ser muy efectivas o pasar desapercibidas, dependiendo de cómo se ejecute la campaña. Por ello, a continuación vamos a señalar los puntos fuertes del online y del offline.

Ventajas de la publicidad online

Hipersegmentación. Aquí está la clave del éxito de la publicidad online. Puedes dirigirte únicamente a tu público objetivo, segmentando por edad, localización, sexo, estilo de vida, intereses… Todos los datos que obtienen las redes sociales de sus usuarios se utilizan a la hora de realizar anuncios personalizados, de manera que en todo momento puedes ver la cantidad de gente a la que puedes llegar dependiendo de la segmentación. Además, en Google Adwords, gracias al uso de palabras clave, se añade el hecho de que llegas al usuario que justo está buscando en ese preciso momento lo que tú estás vendiendo.

Posibilidad de gastarse poco dinero. Es posible realizar publicidad en Facebook a partir de 1 euro, algo impensable en el mundo offline. Obviamente, cuánto más dinero inviertas, más resultados puedes obtener, pero la flexibilidad para decidir la cantidad de dinero del anuncio es una joya.

Pago por objetivos. Solo pagas si el usuario ha interactuado con tu anuncio, por lo que te aseguras de que tu inversión ha servido para algo. En Google Adwords se paga por click, mientras que en Twitter y Facebook se pueden elegir más objetivos, como aumentar el número de likes. La cuantía del pago por click funciona por un sistema de pujas entre tus competidores. Si tu empresa pertenece a un sector muy activo en la publicidad, el coste por click será alto, mientras que en los sectores más libres de publicidad el coste por click será bajo.

Control absoluto de tu campaña. No hace falta realizar contratos de un mes o un año con Google o Facebook. Tú tienes el poder de la campaña y puedes decidir pausarla o finalizarla en cualquier momento, solo tocando un botón.

Análisis de resultados. Las estadísticas de la campaña son la mayor ventaja del online respecto al offline. En todo momento, puedes saber lo que está funcionando y lo que no, y actuar en consecuencia, por ejemplo, editando la campaña a tiempo real. Además, se puede añadir un código o “píxel” de seguimiento en tu sitio web, de manera que puedes conocer qué hace el cliente que entra a través de un anuncio. En un comercio online, por ejemplo, puedes saber si esos clicks se convierten en compras, y calcular exactamente la rentabilidad de tu campaña.

Ventajas de la publicidad offline

Mayor alcance entre la población mayor de 50 años. Entre la población mayor, la penetración de Internet todavía no es masiva, así que la publicidad tradicional es el método ideal para llegar a ellos.

Coste por impacto menor. Aunque muchos de esos impactos se pierden, el coste es menor que en el online. Esto es muy útil para productos y servicios de consumo habitual, que interesan a la mayor parte de la población.

Mayor seguridad del receptor. Algo presencial siempre genera más confianza al consumidor. También, en la publicidad online se anuncian empresas que acaban siendo estafas o timos, lo acaba perjudicando a toda la publicidad online y pone en valor la seguridad que ofrece la publicidad de toda la vida.

Por lo tanto, no hay una fórmula mejor o peor: cada empresa debe conocer su opción idónea. A grandes rasgos, se podría concluir que grandes empresas que venden su producto a todos los sectores de edad se deben inclinar más por el offline, mientras que pequeñas empresas con un público objetivo más joven deberían optar la publicidad online. De todos modos, cada caso es distinto y también se pueden combinar ambos tipos de publicidad, reforzándose la una a la otra.

En Quotas somos expertos en comunicación y branding, y ello incluye también las estrategias de visibilidad tanto online como offline. De hecho, asesoramos a nuestros clientes qué tipo de campañas se ajustan mejor a sus necesidades, valorando cada proyecto de manera personalizada. ¿Quieres saber más? ¡Hablemos!